El 73,7% del empleo privado en el Perú es informal,  de acuerdo con un estudio de Ipsos Perú. El análisis muestra que las dificultades para alcanzar la formalización varían según el tamaño de las empresas: mientras los negocios pequeños enfrentan principalmente problemas de costos e incertidumbre, las compañías de mayor tamaño tienen una relación más intensa con el Estado, marcada por fiscalizaciones, obligaciones y trámites.

Microempresas concentran la mayor brecha de formalidad

La diferencia en los niveles de formalización es significativa. Solo el 10,3% del empleo en las microempresas es formal, mientras que la proporción alcanza el 55,8% en pequeñas y medianas empresas y llega al 81,6% en las grandes empresas.

La situación también se refleja en el uso de la planilla. Apenas el 14% de las microempresas señala que la mayoría de sus trabajadores se encuentra bajo contrato o planilla. En las pymes, este porcentaje sube a 47%, mientras que en las grandes empresas llega al 99%.

Para los trabajadores, esta situación implica una menor cobertura de derechos laborales y de los mecanismos de protección asociados al empleo formal.

Costos e incertidumbre dificultan la formalización

En las microempresas, los obstáculos para formalizar trabajadores no se limitan al costo de las remuneraciones. El 37% identifica como dificultad el costo de EsSalud y la percepción de que este no se traduce en un beneficio de calidad para el trabajador.

Asimismo, el 28% señala la incertidumbre económica y política como una barrera, mientras que el 26% menciona tanto el nivel de la remuneración mínima y sus incrementos inesperados como la complejidad del proceso para registrar a un trabajador en planilla.

Estos factores evidencian que, para los negocios de menor escala, el desafío no solo está en ingresar a la formalidad, sino también en contar con condiciones que permitan mantener la contratación formal.

Empresas grandes enfrentan mayor fiscalización

A medida que las empresas crecen, las dificultades adquieren una naturaleza diferente y se relacionan con una mayor interacción con las entidades públicas.

El contraste se observa en la relación con  Sunafil: solo el 7% de las microempresas reporta haber tenido contacto con la entidad, frente al 81% de las grandes empresas.

La interacción también se incrementa conforme aumenta el tamaño empresarial en el caso de ministerios, Indecopi y organismos reguladores, lo que supone mayores obligaciones y una exposición más amplia a procesos de fiscalización y trámites administrativos.

Formalización requiere condiciones diferenciadas

Los resultados muestran que la informalidad laboral responde a obstáculos distintos según la dimensión de la empresa. En las microempresas predominan factores vinculados con los costos, la incertidumbre y la dificultad para sostener trabajadores en planilla; mientras que en las empresas grandes adquieren mayor relevancia la fiscalización y la complejidad de la relación con el Estado.

Por ello, ampliar el empleo formal requiere considerar las condiciones particulares de cada segmento empresarial, de modo que la incorporación a la formalidad pueda ser sostenible y permita ampliar la protección laboral de los trabajadores.

Fuente: Staff de Contadores 360

Fecha: 08/09/2026